viernes, 2 de abril de 2021

LO QUE SUEÑAS AL DESPERTAR

 


BANCOS DE MADERA PINTADOS DE VERDE

Has entrado en la casa como otro fantasma
cargando en tus manos 
el rostro de las cosas que no podemos revivir
y ahora guardamos en los cajones 
ya no elegimos el color de la ropa
sólo olvidamos las prendas en el patio
o dormidas sobre la escalera de mármol 

las nubes no nos avisan lo que hemos perdido
entre los días y los años
sentados en la vereda, 
o caminando por los pasillos angostos
bordeados con pequeños cordones 
del parque Lezama

en la íntima penumbra de las manos rozándose...
la mirada en la catedral 
de los olvidos, 
el museo que miente tras las rejas, 
la ortodoxa de enfrente y su color azul,
la humedad saboreando los bancos de madera 
pintados de verde
sobre el gris y el tajo de la última hora de la tarde
asomando en tu boca, 
que sube desde el riachuelo
hasta las rodillas del monumento 

el silencio embebido en alquitrán
y tu amor breve, 
frente a la muerte
socavándonos el alma y la piel

desvistiendo el instante
al tiempo de tu miedo circulando entre nosotros
otra vez la noche, 
las falsedades,
las estatuas infames

el agua que de a poco nos arrastra
nos dominará mañana
dentro de la forma de paisajes en fotos manchadas
por el tiempo

admitámoslo el juramento ya no sirve 
entre los cuerpos sin música,

bajo un misterioso mediodía
los árboles van besando 
la frontera de la vida

tu voz se pierde en el bajo
entre las calles vacías
de nuestro barrio a oscuras
insalvable 
petrificado de miedo

tu silueta 
se empequeñece y se confunde 
entre los semáforos 
mientras te miro
desde los balcones 

ahora esto lo escribe el viento

y el frío.