UMBRALES DEL FERVOR
Un camino para todos los caminos,
una cara de caimán,
trabando la puerta de las nubes,
la urbanización de tu cuerpo,
estaba alterando el estado de las cosas
en la escalera de las sienes
se partieron los mares
alguien allí extendió las manos
llamando a la noche
haciendo que el mundo desborde en tu nuca,
a la hora de los alaridos,
al corredor vacío de cadáveres,
sin la matrícula del caos
tres gatos a la ventana de la masacre
mastican viento,
sentados en los umbrales del fervor
sin justificación nació,
de tu mano a tu sombra.
